El largo viaje
La vida es muy corta, he escuchado y leído esa frase cualquier número de veces, como quien lee un letrero en la vía pública sin prestarle atención, pero ahora que estoy en la mediana edad y que el tiempo adquiere mayor relevancia, debo admitir que en gran parte es cierto, la vida es muy corta por ejemplo para que cicatrice una herida profunda a la altura del corazón o del alma, para perdonar a quien propició ese tipo de herida y para olvidar una agresión de esa naturaleza. La vida es muy corta para desperdiciarla, pero aunque estoy cierto de su brevedad también estoy convencido de que es un largo viaje.






