Estela: De la arena al corazón
Playa del Carmen es arena, es mar, es encuentro. Una ciudad conformada por personas que llegaron desde distintos rincones de México y del mundo y que, con el paso del tiempo, aprendieron a llamarla hogar. Porque ser playense no siempre tiene que ver con el lugar donde nacimos, sino con el lugar que elegimos para construir nuestra historia y donde dejamos una parte del corazón. Una huella de memoria, identidad y territorio. De este sentir se gesta Estela, un proyecto escultórico presentado por el artista playense de corazón Carlos Becerra en 2025, ganador del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA), en la categoría de Artista con Trayectoria, impulsado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (SACPC), en colaboración con el Gobierno del Estado de Quintana Roo y el Instituto de la Cultura y las Artes de Quintana Roo. Un reconocimiento que respalda una propuesta artística que nos invita a reflexionar sobre quiénes somos y las huellas que dejamos en el lugar que habitamos.
Carlos Becerra también forma parte de esa historia de llegadas y encuentros que caracteriza a Playa del Carmen. Como muchas personas que hoy llaman hogar a esta ciudad, encontró aquí un lugar para desarrollar su vida, su obra y construir comunidad. Quizás por ello, su mirada sobre el territorio nace no solo desde la observación, sino desde la experiencia de quien ha crecido junto a una ciudad en constante transformación.
Con Estela, el artista realiza un registro artístico donde la identidad playense queda plasmada en relieves escultóricos creados a partir de entrevistas con personas de la comunidad. Para crear la pieza principal, un retrato monumental de más de 4 metros de altura, Becerra emprende una aventura de encuentros y conversaciones con personas que han construido su vida en Playa del Carmen. A través de estas entrevistas y del lenguaje de la escultura, interpreta historias de esfuerzo, transformación, pertenencia y nuevos comienzos.
Quizás por eso, la obra principal, Estela, no representa a una sola persona. Su rostro está conformado por la suma de muchos rostros e historias, convirtiendo su piel en una metáfora visual de la identidad playense: diversa, cambiante y construida colectivamente. Cada relieve es una historia y, juntos, forman una memoria compartida.
Más que una escultura monumental, es una reflexión sobre quiénes somos como ciudad. Playa del Carmen es una comunidad integrada por miles de personas que llegaron buscando una oportunidad, un sueño o simplemente un lugar al que llamar hogar. En este sentido, funciona como un registro del territorio humano que habita la ciudad. No documenta edificios, calles o monumentos, sino aquello que les da verdadero significado: las personas, sus experiencias y los vínculos que han tejido con este lugar.
El nombre del proyecto no es casual. Una estela es la huella que permanece después del paso de alguien, aquello que deja rastro y memoria en el tiempo. Carlos también retoma la referencia de las antiguas estelas mayas, documentos pétreos donde se registraban acontecimientos, personajes y momentos significativos para una comunidad y su historia. De alguna manera, Estela busca hacer lo mismo desde el lenguaje contemporáneo de la escultura: preservar las historias de quienes han sido parte de la construcción de la identidad de Playa del Carmen y dejar constancia de las vidas que han marcado este territorio.
Estela podrá disfrutarse en la Galería de la Ciudad de Playa del Carmen, donde además de la escultura principal se exhibirá una colección de alrededor de 40 obras escultóricas que también dialogan con los conceptos de identidad, memoria y territorio.
La inauguración será en julio de 2026. Para conocer los detalles de la exposición, puede visitarse el sitio web del artista, carlosbecerraescultor.com, así como seguir su trabajo cotidiano en Instagram: @carlosbecerraescultor.
Esta propuesta visual permitirá descubrir nuevas capas en la memoria colectiva e individual que aportan sentido a nuestra identidad. Estela es una invitación a reconocernos. Y esa huella, con el tiempo, también se convierte en memoria.
Por: Ailenis Hernández
Gestora y organizadora del Proyecto Estela
Etiquetas: Edición 166





