Yolanda Galván: pintar el alma

Para Yolanda Galván, la pintura ha sido refugio, lenguaje y una forma de comprenderse a sí misma. Hoy, la pintora sonorense radicada en Playa del Carmen convierte cada retrato en una exploración de la identidad, la vulnerabilidad y aquello que muchas veces permanece oculto detrás de un rostro.

Nacida en Hermosillo, Sonora, Yolanda creció rodeada de juegos, libros y lápices. Desde muy pequeña descubrió que dibujar era mucho más que un pasatiempo: era el lugar donde podía refugiarse, imaginar y dar forma a todo aquello que sentía. “Mi escape era el juego, dibujar y leer”.

Su sensibilidad marcó profundamente su infancia y encontró un impulso definitivo en una persona muy especial: su madrina Angelina, quien también pintaba y fue una de las primeras en creer en su talento. “Me pidió que le prometiera que nunca dejaría de pintar. Quiero cumplir la promesa que le hice”.

Estudió Diseño Gráfico y complementó su formación con talleres de pintura junto a reconocidos artistas. Sin embargo, el arte tardó algunos años en convertirse en su profesión. Fue un momento de cambio personal el que la llevó a replantearse su camino. “Vi que lo mejor que sabía hacer era eso, así que decidí pintar como un modo de ganar dinero”.

Hace casi seis años llegó a Playa del Carmen impulsada por la necesidad de comenzar una nueva etapa. La tranquilidad del Caribe, el contacto con la naturaleza y un ritmo de vida distinto marcaron un punto de inflexión, tanto en su vida personal como en su desarrollo artístico. “Ha sido un lugar de quiebre y de madurez que me llevó a tomar mi pintura y a mí misma más en serio”.

Los retratos ocupan un lugar central en su trabajo, donde Yolanda realmente busca descubrir aquello que una persona intenta esconder, incluso de sí misma. Su interés por la psique, la vulnerabilidad y las emociones nace de una experiencia profundamente personal. La intensidad con la que vive cada sentimiento se convirtió, con el tiempo, en una herramienta para comprender mejor a los demás. “He tenido que aprender a gestionar mis emociones y aceptar que siento más que el común de la gente”.

Además de artista visual, es Coach Ontológico, una disciplina que complementa naturalmente su trabajo creativo. Ambas facetas comparten una misma intención: observar, hacer preguntas y mirar más allá de la superficie. “Ya me doy más permiso de ser quien estoy siendo, con lo bueno y con lo malo”.

Para ella, el arte tiene la capacidad de revelar aquello que muchas veces permanece oculto. “La pintura te espejea con el proceso y el resultado. Expresas lo que no puedes decir con palabras”.

A pesar de los años de experiencia, cada nueva obra comienza con la incertidumbre propia de quien vuelve a empezar. El síndrome del impostor sigue apareciendo antes de enfrentarse al lienzo, aunque al concluir cada pintura la sensación cambia por completo. “Al final me asombro y digo: ¿cómo fue que lo hice? Es como si alguien más lo hubiera hecho”.

Cada técnica representa un desafío diferente y, para Yolanda, también una forma de conocerse mejor. Mientras el lápiz le brinda calma y seguridad, la acuarela la enfrenta al desapego y a la incertidumbre. El óleo, en cambio, ocupa un lugar especial en su proceso creativo por la libertad que le ofrece para explorar, corregir y construir la obra con paciencia. “La acuarela me pide descontrol. El óleo es bueno conmigo; me permite errores, tardanzas y cambios de idea... además de la alquimia que implica preparar las mezclas de color, es como magia”.

Sus obras han formado parte de exposiciones en espacios como el Museo de Arte de Querétaro y la Galería Libertad. Más que los reconocimientos, Yolanda valora el aprendizaje cotidiano que le ha dejado cada cuadro. “La pintura me ha hecho madurar y ser más humilde como persona”.

Actualmente desarrolla nuevas series inspiradas en experiencias personales y estados emocionales, mientras mantiene vivo el sueño de realizar una residencia artística fuera de México y continuar ampliando su formación.

Más allá de cualquier logro profesional, espera que quien se detenga frente a una de sus obras encuentre algo propio en ella. “Que al ver mi obra puedan conectar con algo que está guardado en algún recoveco de su mente o de su corazón”.

*YOLANDA GALVÁN ART
Web: www.yolandagalvanart.com
Instagram: @yolandagalvanart

“Mi recorrido en la pintura está hecho de pequeños triunfos cotidianos. Con cada cuadro aprendo tanto de la técnica como de mi mundo interno”.

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